Vejez

Manuel Janeiro

“Estoy muy triste”

es un verso inicial perfecto para un adolescente

que un poeta maduro no se puede permitir,

a no ser que sea un viejo poeta moribundo.

El adolescente y el anciano van de la mano.

El uno, acaba de perder el espacio donde, a su juicio,

están los vivientes (la infancia).

El otro, acaba de perder el espacio donde, a su juicio,

están los vivientes (el porvenir).

Adolescente y anciano van de la mano.

Los dos tienen graves problemas con el cuerpo

(el problema de albergar almas más fuertes que sus cuerpos).

“Yo” es la palabra maldita que ningún poeta avezado

se puede permitir,

salvo si se trata de un adolescente o un viejo.

Yo estoy desorientadamente triste,

sorprendidamente triste.

Me ha alcanzado la edad sin enterarme.

Estaba caminando por el sendero de la vida,

deteniéndome en la tienda de las flores,

en el salón de belleza de los perfumes,

en la papelería de los lápices de colores.

Cogía un autobús

y me bajaba en la parada de los encuentros,

en el cruce de los bares,

en el escaparate de los vestidos.

Pero de repente, un día,

murió Amy Winehouse y otro David Bowie,

y cuando por casualidad tropecé una noche

con el local en el que cantaba Rosalía,

el portero no me dejó pasar al salón de baile.

10 comentarios en “Vejez”

  1. Muy bonito poema, lleno de referencias y de coincidencias, producto quizás de un viaje aún adolescente que todes aspiramos a ser. No sé porqué me vino a la cabeza el I si canto trist de Lluis Llach, enhorabuena!

Comentarios

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