A Sofía

Manuel Janeiro

Tú me llamabas

con el mismo nombre

con el que todas las niñas del mundo

llaman a su padre,

pero yo lo oía

como si fuese una voz nueva,

un sonido

inventado por ti para llamarme.

Lo oía y decía: ¡Soy yo, es ella!

Y no acudía, volaba,

dejaba lo que fuera y me acercaba.

Hoy no estás. O sí, sí estás.

—a miles de kilómetros geográficos,

a años crecimiento de distancia—

Y habrá sido un acúfeno

o el viento

o la lluvia sobre los cristales

o un fantasma sonoro

o una pared que recuerda nombres,

pero te he oído llamarme

y he dado un salto,

me he levantado de golpe

y se me ha puesto un ahogo

del corazón en la garganta.

10 comentarios en “A Sofía”

  1. ¡Bien, Manuel!
    Tienes la habilidad de tocar esa fibra íntima que incluso tenemos aquellos que nos proclamamos icebergs flotando en un mar de hielo.

  2. Sofía tiene el poder de crear una paternidad desconocida: » un padre con el corazón en la garganta «. Qué magnífica rareza ! .

Comentarios

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