Juan Luis Recio
Para ALAS A Coruña
Vivir sin alas
podría no estar mal
si fuera posible cortar,
sin morirse desangrado,
las alas que hicieron ver
por qué el mundo no era plano,
y si el mar que nos rodea
no quedara desalado.
Nuestro mundo de gaviotas,
de vencejos y otros pájaros,
ante tal encrucijada
quizás se iría volando.
Alas no acompañarían
a quien necesite algo,
una ayuda, una llamada,
un consejo o un abrazo.
Y se quedarían muchas
del colectivo asustados
cuando sientan las miradas,
los gestos, golpes acaso,
de los que riegan el odio
para que crezca a destajo
la crueldad de los que creen
que lo distinto es lo malo
y cimentan el horror
con graznidos inhumanos.
Pero al final el amor
siempre renueva su canto
y la verdad prevalece
y orgulloses lo contamos.
El arcoíris que brilla
siempre seguirá brillando
y esa luz hará de golpe
que ya todes sean alados.
Si no hay ángeles sin alas,
con ellas nos encontramos,
y sobre ellas brillará
un arcoíris bordado.
Vivir sin alas
podría no estar mal,
pero no podríamos volar.
A Coruña, 3 de abril de 2026, Viernes Santo
