Juan Luis Recio
Madrid, viernes, 26 de septiembre de 2003
¡Qué tristeza los libros!
Emilio Sola, La isla (1975)
¡Qué tristeza,
Emilio Sola,
los árboles!
Los árboles
que no serán libros,
los árboles de hoja caduca,
dentro o fuera de la isla,
que reverdecen sus hojas
según las estaciones,
sin que viento alguno los lleve,
pese a que sufran el paso
de los más agresivos vientos.
¡Qué tristeza,
Emilio Sola, los huracanes!
Los huracanes
que arramblan con los árboles
de hoja caduca,
aquellos que reverdecen sus hojas
al paso de las estaciones, como si no fueran inmutables.
¡Qué tristeza,
Emilio Sola,
que no seamos árboles
de hoja caduca!
¿O lo somos?
¿Qué es lo que hacemos,
tú y yo,
sino jugar
a reverdecernos,
a mostrar nuevas hojas,
con los más ancestrales y modernos
tonos del verde,
a reforestar nuevas islas
en las que las quebradizas hojas del pasado
queden para siempre
sepultadas en el olvido?
Y todavía,
tú y yo,
Emilio Sola,
aprendices
en el duro trabajo
de la repoblación forestal.

¡¡¡Subscribo el comentario de Manuel Janeiro!!!
¡Qué tristeza!… ¿los árboles?¿los libros? ¿el devenir, si es que existe? ¡Qué tristeza la humanidad! ¡toda ella! No hay tú, ni yo, ni nosotros, ni nada… sólo un oscuro agujero de letrina en donde cada día nos zambullimos encantados de habernos conocido, o de haber sido nacidos sin dar nuestro permiso!!!
¡Qué tristeza, querido amigo! ¡Qué tristeza no ser ciego, sordo y mudo! ¡Qué triste no ser una puta piedra y nada más! Porque fósiles, ya vamos cayendo algun@s en esa categoría, aunque eso sí, fósiles que ven, escuchan, sienten y se callan; fósiles, demasiado mudos nosotros, mientras la lengua de los otros es una Babel incomprensible; lengua de odios, de amenaza y muerte!!!
Gracias, querido José Luis por tu poema.
Gracias, querido Manolo por ese esperanzador siempre «¡Ojalá!».
Saludos a ambos dos de vuestra siempre amiga la «petra verde» .
Muchas gracias, Esmeralda, por tan bellas, tristes aunque acertadas palabras,un fuerte abrazo con mis mejores deseos, JL
Ojalá sepan las hojas de los árboles que pueden ser hoja de libro y otoñar el algún poema como este.
Si, ojalá .
Qué bello pensamiento, gracias! JL