Juan Luis Recio
Mi zoológico
Madrid, circa 1980
En un mar de hojas tensas
las gaviotas
caen en otoño sobre crispados corales
las tortugas perennes denotan indiferencia
y los ojos de la anaconda transpiran horror.
“Fui un error, fui un error”, muge la foca
bateada al compás de las valquirias
y las hormigas rojas celebran su orgía
a la sombra de los dioses muertos.
En las jaulas conspiran en enaguas
voces de acero como mirlos blancos
y la pantera negra acecha a unos guijarros
que no se mueven, pero por si se mueven.
Todo es rumor al paso de las olas
si los dragones tocan al piano
y yo me peino con una raspa de pez
encontrada al azar entre mis cosas.
¿En qué tiempos y en qué mar nos encontramos
hoy que todo parece tan distante?
Si es que estamos condenados a buscarnos.
La historia de los camellos orientales
Madrid, 1982
A la sombra de una barra de labios
en avezada guardia, camellos orientales,
pájaros o beduinos dispersos
en la ruta callada de las almendras amargas.
Elipsis del paisaje, caída retórica
o vuelta sin par del código de adivinaciones.
Así anda la Historia.
Esta es la historia de los camellos orientales.
Esta es la historia.
Odio la adivinación. She’s so heavy!
Esto, que no se toca, es mi cuerpo.
Mirad y aprended lo que podáis de él
y predicad por los caminos sus designios.
Y en paz.

Peinándote con una raspa de pez, estás condenado a encontrarnos.
Me inspiras.
Me han trasladado a Colombia y a Marruecos, que bonito es viajar por tus líneas.
El primero de los poemas me ha evocado un mar de hojas caídas en el Retiro de Madrid al que un golpe de viento levanta con violencia y se trasforma en olas y monstruos marinos. Pura fantasía. El segundo de ha dejado apoyado en una esquina, ojos cerrados y sueños de sexo ,fantasía y frustración
amigo Piñeiro por transitividad, yo lo conozco desde hace 65 años y pardiez si lo entiendo, no habla en cristiano, entiende el lenguaje de los animales y al traducirlo usa palabros incógnitos como enaguas, vi por uĺtima vez las de mi tía en los años sesenta, igual vive varias décadas a la vez.
Confieso, en mi torpeza, que leo múltiples veces los poemea de Juan Luis, pero no los entiendo del todo. ¡Ah mi mente cartesiana!
Está lejos de lo verdadero, la realidad semiescondida.
Recomiendo tratar de verlo como imágenes o sensaciones, en los perfiles de Transforma Editores en Facebook, Instagram y #tiktok se puede ver un par de ejemplos: https://www.facebook.com/profile.php?id=61573882111106