Dos poemas retornados

Mujeres saliendo de la angustia

Salen de la iglesia

santificadas.

Pero antes,

salieron de la fiesta

infectadas.

Y antes,

salieron de la gestoría

triplicadas.

Y antes,

salieron del entierro

momificadas.

Y antes,

salieron de la notaría

escrituradas.

Y antes,

salieron de la peluquería

mondadas.

Y antes,

salieron de la tienda

compradas.

Y antes,

mucho antes,

salieron de la cama,

donde debieron soñar con Frank Sinatra,

o con el Papa que estuviera entonces

en la cama.

Pero eso fue mucho antes,

porque después de tantas salidas,

después de salir de la angustia,

habría que dudar

sobre si alguien querría

quedarse en sus sueños.

Deja a tu hijo en paz

“Hey, teacher, leave us kids alone

All in all, you’re just another brick in the wall”

Roger Waters, Pink Floyd

Esta noche no ha venido,

se ha dedicado a follar,

toma drogas con amigos,

derrocha su libertad.

El futuro que le espera,

lo vendió sin esperar,

cada hora más que tarde

fumará diez porros más.

Esta noche están muy solos,

la mamá con el papá,

el niño estará de copas

y no ha venido a cenar.

¡Hey, mamá, hey, papá,

deja a tu hijo en paz!

Los condones se amontonan

en la entrada principal.

Toca otra vez a la puerta

la señora del hostal.

El murmullo de los besos

estallaba en el umbral:

el niño está con su novio

jugando a “quién quiere más”.

Esta noche están muy solos,

la mamá con el papá,

el niño estará de copas

y no ha venido a cenar.

¡Hey, mamá, hey, papá,

deja a tu hijo en paz!

Juan Luis Recio

1 comentario en “Dos poemas retornados”

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