Trápala y trágala

Miguel Ángel Mendo

Es verdad que formalmente son dos palabras muy parecidas, y antiguas las dos, pero tienen significados muy diferentes. La P y la G suave las hacen en ciertos aspectos opuestas, de acción externa e interna respectivamente, pues una se pronuncia expulsando el sonido desde la parte más exterior de los labios y la otra es una de las más profundas, más guturales.

Vayamos por partes. En la entrada de TRAMPA, Corominas, para trápala, dice verla escrita por primera …

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Amagado

Miguel Ángel mendo

“La amenaza es más fuerte que su ejecución”

Aron Nimzowitsch, campeón de ajedrez

Es un lujo que en castellano exista un verbo muy antiguo (y aún tan vivo) para expresar de manera clara y sintética el hecho de “…levantar el braço con ademán de querer descargar golpe para herir y no ponerlo en execución”, según explica el Diccionario de Covarrubias de 1611. O sea, el verbo amagar, que, según el mismo autor, procede etimológicamente del latín manu agere: …

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Soy un bar de dudas

Miguel Ángel Mendo

Era un bar de dudas y me tostaba soportar aquella estera. Laminar por aquellos terrenos pantanosos de mi mente, lucios y rastreros. Era una situación pérdida. Maligna, insidiosa, repugsiva y repulnante. Susana ya tenía que haber llegado, y yo tenía que haber ido a percibirla a la estación, pero no, no quería verla y referí no ir a su en cuento. A su encanto. Al carecer venía triste. Eso me dijeron. Sé que no salgo para soportar una si tú acción semejante, no estoy…

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Muerde fuerte

Miguel Ángel Mendo

1

Muerde fuerte

no vas a tener siempre dientes

muerde hasta la sangre

escúpela

y vuelve a morder

2

Muerde fuerte

Gritar duele más

3

Muerde fuerte

que un sublime esplendor

azogue tu garganta

e inflame tu pecho

que el placer

te expanda en galaxias

4

Muerde fuerte

la raíz ponzoñosa

amarga como tu vida

y espera

con ese sucio rictus tuyo de desdén

el horror

de los espasmos

5

Muerde fuerte

amor infame

muerde

mi labio anhelante henchido de sangre negra

tu arrebatadora crueldad…

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Mira, Aparicio, cacho cabrón…

Miguel Ángel Mendo

1

Mira, Aparicio, cacho cabrón, ya llevo más de nueve meses viviendo más que tú, ¿te enteras?

Y tan campante que estoy, para que te jodas. Sí, he sufrido un poquito, y un muchito, algunas cosejas de esas de amores y desamores, y de soledades y atiborramientos (que no sé qué es peor), como sabes perfectamente, pero mira, chaval, aquí ando, respirando, diciendo tacos, dando patadas a las piedras, pegando gritos y comiendo langostinos como un rey. A veces.

¿Que no…

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Mi mano izquierda

Miguel Ángel Mendo

—Que mi mano izquierda no tenga que saber lo que en su lugar haría la derecha.

—Que mi mano izquierda escuche con serenidad los reproches de mi mano derecha.

—Que mi mano izquierda descubra su modo de ser mano izquierda.

—Que mi mano izquierda acuda en ayuda de mi mano derecha, como siempre.

—Que mi mano derecha sepa callarse cuando habla mi mano izquierda.

—Que mi mano izquierda esté dispuesta a aprender, sin pereza, lo que no sabía hacer.

—Que mi mano izquierda…

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Soy lluvia

Miguel Ángel Mendo

SOY una lluvia terca, amiga de barrizales, serena agua para encharcarse, tamborileadora, saltarina, que con sus chispitas celebra el día sencillamente. Regocijo de hormigas soy, y de escarabajos, y de margaritas. El campo entero es mi casa abierta, mi madre, mi hogar de regreso tras enrevesadas vicisitudes sin nombre en los altos cielos.

SOY una lluvia menuda, atravesada, preñada de mil relámpagos de gloria, lluvia de nube oscura, altiva y fecunda, lluvia…

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Cinco microrrelatos

Miguel Ángel Mendo

Cuando fui a llevarle el biberón me ofreció un

cigarrillo. “En este cuarto no se puede fumar”, dije.

Y se puso a llorar de nuevo.

* * *

Estaba muy enfadada porque nadie se había

percatado de que el ataúd era demasiado pequeño

para ella.

* * *

Me gritó, pero cuando me volví a mirarle ya era

demasiado tarde. Se había transformado en otra

persona.

* * *

Le  disparé al corazón. Antes de exhalar su último

aliento me pidió un  favor y me hizo jurar que lo llevaría

a …

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“Istambul Summer Morning”

Miguel Ángel Mendo

Tenía Benito una mañana nueva en su billetera de piel, bien dobladita, entre una invitación que nunca usó para la discoteca Tiffany’s, el carnet de identidad y el teléfono de aquella chica en un trozo de servilleta de papel, con sus propios números, grandes y medio absorbidos por la celulosa. Había también, en otro apartado de la cartera, un billete de quinientas pesetas azul, de cuando había billetes de quinientas pesetas, una foto de Photomatón con Manolo,…

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Soy un espíritu errante

Miguel Ángel Mendo

Soy un espíritu errante que busco la cercanía de lo humano para no aterirme en mi terrible frío interior, cruel descarnadura que, si tuviese que describirla de alguna manera, la compararía a la vergüenza, a la permanente humillación, a la ausencia de cualquier atisbo de misericordia. Me refiero, naturalmente, a la vergüenza, a la humillación y a la misericordia tal y como yo las recuerdo.

Es imposible aceptar esta soledad tan radical. Es un consuelo que compartamos…

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