El jardín de las Hespérides

Manuel Janeiro

Para Antonio Piñero

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¿Cuáles son las raíces que arraigan, qué ramas crecen en esta basura pétrea?

T.S. Eliot

Por todavía no sé qué culpa fui condenado a una tierra baldía. El contrapunto de la arcádica Stuttgart (la elegía de Hölderlin). Allí no había cielo ni hierba. No había manto vegetal ni musgo. Una oscuridad verde ceniza envolvía el boscaje y ennegrecía los ánimos. Cientos de eucaliptos se apretaban los unos contra los otros transformando …

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El viaje

Manuel Janeiro

Hace un millón y medio de años los que a la postre seríamos nosotros y que conocemos como Pithecanthropus erectus abandonaron África para establecerse en zonas de Europa y de Asia. Pasaron por el actual Estrecho de Gibraltar, entonces inexistente, por Sicilia, unida a los dos continentes, y por la Península Arábiga. ¿Latía ya en estos ancestros el anhelo humano de la exploración o lo hicieron impelidos por un cambio climático? Da igual, el caso es que partieron…

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A propósito de ángeles, lares y penates

Manuel Janeiro

Al contrario de Wim Wenders, que fotografió a los ángeles, yo no los he visto nunca. Me parece que fue en la antigüedad tardía cuando los ángeles de Abraham sustituyeron a los dioses domésticos de Roma. Ángeles, lares y penates comparten una encarnadura sutil, de la misma naturaleza que el aire, según Apuleyo. Pero los primeros, mensajeros y soldados, obedecen el designio de Dios, mientras que los manes en su conjunto protegen a la mujer y al hombre.

Durante los …

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La densidad de la noche

Manuel Janeiro

En medio de la oscuridad dudo este diciembre de que Jano pueda vencer de nuevo a la noche. Descreo por primera vez del dios al que estoy consagrado. Son tantas las sucesivas capas de noche acumuladas… Hay tanta densidad en estos días nocturnos… Ni siquiera el artilugio de la Navidad se antepone y recrea una ilusión nictálope en nosotros.

Ayer sí. Ayer cuando las noches eran azules.

Fue un nada, un soplo, un instante suspendido entre los faroles de gas y el exceso. Algo…

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Nuevo calendario

Manuel Janeiro

Este año los regeneradores fríos de enero no aparecen. Aquellos que purificaban el suelo, ponían orden en bulbos y rizomas y cauterizaban con hielo las heridas de los árboles. No sé qué será de los escolares sin sus pasamontañas, ni de las montañas sin su festón de nieve. ¡Ay! de los ríos que aguardaban esperanzados. ¡Ay! de las truchas privadas del letargo. ¡Ay! de nosotros.

Cuando rompimos las estatuas de los dioses (Cavafis) nos convertimos en seres arrojados…

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El misterio de los calcetines

Un relato del género negro

Manuel Janeiro

Estoy convencido de que les pasa a muchísimas personas. Los calcetines se pierden y ya está, no tiene mayor importancia. Se dice jocosamente que se los come la lavadora, que se los lleva el viento del tendal, que se esconden en el cuarto de la plancha, que se escabullen en los entresijos de los cajones. La gente se compra calcetines nuevos y listo. Por eso venden en los almacenes packs baratos con decenas de pares.

Mi problema es que un día decidí…

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La luz

Manuel Janeiro

A Arturo Lorenzo

Los dispositivos lumínicos que he instalado en mi estudio son cinco pantallas led de 60×60 cm. Extienden por toda la habitación una irradiación uniforme y clara con la misma temperatura de color que la luz del día. Son idénticos a los que se utilizan en comercios, hospitales, colegios, oficinas… Espacios en los que es preciso extirparle a la luz el significado, reducirla a su función básica de proporcionar visibilidad desposeída de alusiones.…

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Boceto para un ensayo sobre Dios

Manuel Janeiro

En su poema épico de mil veintidós versos hexámetros, la Teogonía, Hesíodo se propone decir la verdad. Por si cabe alguna duda, al principio del poema dictamina: “que, si bien el hombre sabe lo suficiente para inventar mentiras convincentes, también tiene la habilidad de decir la verdad cuando es necesario”.

A nosotros, tan proclives a relacionar la verdad con la ciencia nos resulta difícil creer que las musas, tras enseñar a cantar a Hesíodo mientras pastoreaba…

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